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Montevideo, Uruguay
Escribo desde siempre. Sin pretensiones intelectuales, ni locas vanidades de reconocimiento. Alentada por la persona que más amé en el mundo, a quien agradezco y humildemente dedico este blog... a mi madre.-

martes, 14 de diciembre de 2010

EL VIEJO BOTE



He remecido las brumas tempranas de la aurora para elegir la senda menos agreste del monte y a guadaña y con machete tronché todo cuanto pude hasta quedar exhausta, bañada en un sudor que huele a musgos y helechos.
De sur a norte he abierto un claro que, en medio de la selva, sé que es poco; he perdonado ceibos y guayabos, cedrones de la India y hasta un olmo y al fondo, sin quererlo, oí el sonido del agua cristalina de un arroyo.
Yo le pedí al muchacho que trajera el bote que, sediento por los años, se refugió en graneros; fue nido, armario, cuna, sin vientos ni lagunas, con remos ya grasientos de cruzar pasajeros y al contacto del agua, sé muy bien que su alma, entre viejos crujidos, escondió sus sollozos como buen marinero.
Lo pintaré de blanco, de blanco y rojo fuego, servirá de carguero, de amigo, de edecán, de balsa acogedora entre los tibios soles, de caja de sepulcro si me llega el final.
Qué más puedo pedirle que morir en sus brazos, rodeada de este monte que quiero más y más, con perfume de almendros y canelón silvestre, cubierta de celeste por el Jacarandá.


*

lunes, 13 de diciembre de 2010

SIEMPRE POR ÚLTIMO





Año tras año sucedía lo mismo.
Se reunían todos en el comedor, alrededor de la mesa gigante.
Se servía una inmensa variedad de bocadillos fríos o entremeses tibios de exquisitas combinaciones como croquetas de pollo y ajonjolí, ciruelas con tocino, canastitos de salmón, quesos de cabra y cerezas y vol au vent de mil sabores.
Más tarde nos enfrentábamos a la mesa de los dulces donde los postres lucían sus galas más brillantes. Chocolates, merengues, frutillas, vainillas, la colección más variada de frutas secas y fuera de estación para acompañar al brindis, a los besos no deseados y a los deseos de besos.
Entonces salíamos a la amplia terraza para empalagarnos los ojos de luces, de estruendo, de risa, de fiesta.
Y por último, siempre por último, caían en la cuenta de que tú ya no estabas.


*

jueves, 9 de diciembre de 2010

ACV




Sin poder pronunciar ni una palabra, los médicos y él se inventaron un sencillo sistema de guiñadas, que muchas veces terminaba en desesperación y lágrimas.
Si el nombre de sus hijos pronunciaban, su rostro inexpresivo se anegaba; inmutable de voz y movimientos, sólo su alma gritaba.
Parecía un suplicio interminable, una tortura absurda e inigualada, un castigo del cielo, una condena donde purgar un alma atormentada.
Su esposa lo miró con tanta pena, lo sostuvo en sus brazos como a un niño y le dejó en la sien pegado un beso pausado y lacrimoso de cariño.
Al cabo de unos días el milagro. El hombre dibujó una sonrisa y en trémulo temblor se le escuchaba decir en ronca voz:
- “te amo Eloísa”.



*

domingo, 5 de diciembre de 2010

LA SOMBRA





Aquel hombre venía con el semblante preocupado. Supe que se trataba de las ovejas de cría, cuando vi arrollado en su recado, el pequeño cuero de un cordero de días.
- Anoche los perros ladraron y salí con el rifle. Había movimiento en la majada; no vi cazadores, caminantes ni alma en pena, así que disparé varias veces y una de ellas a una sombra. Hoy, lo único que he hallado son tres corderos destrozados.
- ¿Y la sombra, qué era, un cristiano?
- No, parece que era solamente una sombra, un aire retobao, una negrura sin rostro aunque yo sentía que me estaba mirando y por eso le disparé.
- Estaré alerta Don Vicente, vaya tranquilo que esta noche no habrá sombra que se me escape.
Mi vecino se fue un poco más aliviado, como si creyera verdaderamente que yo podría solucionar ese misterio.
El sol se ocultó tras el monte entre rayos rojísimos y una uña de luna se aferró a la noche cálida, serena y que poco a poco, iba quedando fresca. Cebé unos mates para entretener la espera meciéndome en la vieja reposera y de a ratos, cabeceando un sueño.
Fue cerca de medianoche cuando desperté entre los lengüetazos y llantos de mi perra. Al incorporarme, pude sentir claramente la misma sensación que el viejo Don Vicente me había relatado la tarde anterior: yo estaba siendo observada.
Salí al portón rifle en mano. Cada vello de mi piel erizada me indicaba peligro. Allí estaba la sombra. Tenebrosa y oscura entre las casuarinas siniestramente silbadoras. Alumbré con la linterna y el espanto me inmovilizó. Pude ver un reguero de sangre que llegaba justo hasta el monte de pinos.
- ¿Será otro cordero? – pensé.
Alumbré nuevamente en la espesura, deteniéndome en cada movimiento de las hojas y ya cuando creí que nada habría de encontrar, lo vi. Dos luces brillantes, dos focos siniestros, dos ojos enormes amarillos, bellísimos.
Me acerqué cuanto pude hasta observar que esa sombra se tambaleaba y caía sobre el pasto fresco. Un ejemplar hermoso jadeaba agonizante con toda la majestuosidad de una loba herida.

martes, 16 de noviembre de 2010

INTIMO



Lo que yo te muestro aquí, no es mi rostro. Mi rostro va por dentro, como el interior de las cajas de regalos. Los regalos no son moña ni papel ni cinta de mil colores, no son caja ni el estuche ni un envoltorio con flores.
Mi rostro sonriente nunca logrará mostrarte la alegría inmensa que provoca verte y si quieta estoy, pensativa o muda, tal vez ande lejos en divagaciones, mitigando dudas, tejiendo ilusiones.

Lo que yo te muestro aquí, no es mi cuerpo. Mi cuerpo sigue teniendo veinte años, sigue saltando a la rayuela en busca del mismo cielo, sigue acunando hijos que aún no han nacido y sigue estando en celo mi vientre florecido.
Mi cuerpo se dibuja con las líneas del tiempo y me anota los tantos en mi rostro moreno; hay arrugas de llanto y hay otras de contento pero tus ojos ciegos, apenas logran verlo.

Lo que yo te muestro aquí, no es mi presencia, mi músculo, mi casa. Es mi simple compañía que te abarca, te sostiene, que te abraza. Yo no soy la otra persona que te mira cara a cara, soy tu sombra, tu conciencia, el ruido de tus palabras.
Yo no puedo separarme de tu propio pensamiento. Tú me inventas, me destruyes, tú me acercas, me separas. Yo soy sólo lo que tengo y tú quieres lo que falta.-

*

miércoles, 10 de noviembre de 2010

SI SUPIERA




Si supiera que ayer yo fui gaviota, entre los basurales de su ausencia y entre los suburbios de su abrazo, graznaba mi dolor; qué soledad de pájaro sin nido, qué burla de un adiós sin despedida y con las alas rotas ya no quise volver a hablar de amor.
Y quedo cuerpo a tierra en mi trinchera, tendida lejos del horizonte, callada y silenciosa, en un compás de espera, un tanto caprichosa, inventando quimeras, porque la herida cura y cicatriza, nos vuelve la sonrisa y vuelo nuevamente más cerquita del sol.

Si supiera que hoy nací paloma, picoteando el cristal de su retrato con la inocencia sepia de hace años y un cuello de almidón y voy haciendo surcos en las nubes, buscando las banderas blanco tiza, amnistiando palabras que me hirieron sin ninguna razón.
Le regalo las plumas de mi pecho, la suavidad del aire mientras vuelo, la claridad del cielo y un mullido edredón. Le regalo mis plazas, mis fontanas, el agua cristalina en las mañanas, la Venus mutilada en ambos brazos y un frío corazón.

Si supiera que pronto, seré un halcón en vuelo, un ave de rapiña, un buitre carnicero, el búho de la noche, el águila real. Mis manos convertidas en garras afiladas, la vista a un punto fijo y un vuelo sideral. Dormiré en el follaje, al lado de la luna; mis ojos, dos braseros nunca recordarán que antes de conocerle, yo supe ser jilguero cantando en su ventana, aprendiendo a volar.-



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jueves, 4 de noviembre de 2010

PENA DE POETA




Taciturno como ausente, con un gesto pensativo, los ojos brillantes siempre, casi al borde del delirio; el poeta se estremece con el más frágil motivo y lo toman de rehén los sentimientos esquivos.

¿Por qué sufren los poetas? ¿Será que se saben vivos? ¿Será que sienten distinto y de penas son cautivos?

Sensible como ninguno, exagerado en amores, se destroza en solitario al recordar sinsabores y se aparta de los goces entre sensuales palabras, se disculpa de los besos que le han robado hasta el alma.

¿Por qué lloran los poetas lágrimas de puño y letra? ¿Acaso amar los abisma en aguas poco profundas o será que un simple adiós, de tristeza los inunda?
¿Será que son inconstantes, indiferentes, fugaces o será por el contrario, tan fieles plantando bases que no quieren un amor para que a otro reemplace?

¿Por qué penan los poetas si escriben de la alegría?
Tal vez quieran atraparla, abrumarse con la dicha y cargarse un contrapeso que equilibre su poesía, para que nadie lo note y que pase inadvertida, que la pena de poeta, pena es de toda la vida.-

jueves, 28 de octubre de 2010

SIRENA




En la estrechez del mundo de mis ojos, de par en par abiertos y sin freno, vislumbro que el gigante de los cielos regala su calor sobre mi cuerpo. Yo bailo al son de un loco pensamiento y hago girar mi cuerpo y mis cabellos y a veces pego un salto y me deslizo en el contorno azul de algún recuerdo. Yo canto una canción, la tarareo, más que cantarla yo, sólo la pienso, es una invitación sin argumento, un leve gorgotear, es un lamento.-

Pero cuando la noche me seduce con ramos de coral y madreperla,
emerjo entre las nubes de tinieblas para asirme a la roca plañidera.
Allí quedé dormida entre sollozos rogándole a Neptuno que me diera,
la libertad de andar sobre la tierra y caminar con él por vez primera.
Pero el amanecer llegó a su antojo incendiando el delirio de mis sueños
y se metió en mis ojos como llamas irisando la mitad de mi cuerpo.-

Y vuelvo a sumergirme en lo profundo del abismo rosado de la aurora, vuelvo a bailar, a girar y en un segundo, yo vuelvo a sentirme seductora, con la extraña ilusión que allá, en la arena, él logre adivinar mis pensamientos. Entre las algas rotas o en el viento, guiada por el vuelo de gaviotas, le enviaré mi canto hecho poema, murmuraré en la brisa todo el tiempo y susurraré en su oído dulcemente, mi más cálido canto de sirena.-

viernes, 15 de octubre de 2010

LO SALVAJE




Tiene lo salvaje, algo de selva y silencio.-
Algo de un miedo curioso por aprenderse lo nuevo.- Tiene fuerza, garras, pelo, alma de indio y de bueno, manantiales, hojas secas, tiene duendes, tiene infierno.-
Lo salvaje me aproxima al más frágil sentimiento, primitivo, iracundo, reservado y con misterios.-
Tiene plumas de colores, espinas de abrojos secos, tiene el gruñir de los pumas y el aullido de los perros.-
Lo salvaje está en mis brazos, enredado entre mi cuerpo, en mi casta, en mi linaje, en el color de mi pelo, que al igual que el de mis ojos son salvajemente negros.-

martes, 5 de octubre de 2010

EL ARCO




Elegí la roca más lisa y brillante para sentarme frente al mar.-
Desde allí mi pie rozaba la arena templada formando un semicírculo perfecto.- Una y otra vez mis dedos recorrían esa forma hasta que al final, una pequeña y miserable ola la borraba.-
Qué fácil desde mi altura insistir en ese arco sin flechas, sin cuerdas, sin iris, sin triunfos.-

miércoles, 29 de septiembre de 2010

NI JUSTOS NI PECADORES - EL NUEVO ORDEN



Más allá de las nubes, por encima de la órbita terrestre, allí donde las palomas ni sueñan con llegar, quedó suspendido el ente.-
Casi como en un lugar omnipresente donde los jueces creen que dejan sus pelucas entalcadas, donde las mariposas se desgarran por jugar con los ángeles, desde allí miraba el ente.-
Cada aurora boreal lo cubría, cada estrella de mar lo señalaba en cinco direcciones diferentes y cada nota de Beethoven le rozaba el cuello.-
Vio los diluvios, las sequías, las hambrunas, los chorros de petróleo ennegreciéndolo todo, las cenizas volcánicas, la lava incandescente corriendo como ríos luminosos; vio la muerte.-
También vio las estrellas desde arriba, los paraguas abiertos, las cabezas llenas de sueños, las ideas, las torres y las cúpulas estirándose, buscándolo; vio la esperanza.-
Un día el ente apoyó su pie en la Tierra y cayeron las torres, se anegaron continentes, se incendiaron los sueños.- No escuchó súplicas ni llantos, oraciones o promesas, no midió con la misma vara, no construyó ningún arca, no leyó diez mandamientos ni fueron doce en la mesa.-
Sólo quedaron sillas vacías, hojas en blanco, saldos deudores, camas tendidas, novenas sinfonías, novenas inconclusas, credos sin terminar, los justos en número exacto y los pecadores redimidos y ajenos de todo mal.-
Cuando se calmaron las aguas y Babilonia comenzó nuevamente a florecer, sólo quedaron las palomas volando muy alto y para siempre.-

martes, 28 de septiembre de 2010

LA BÚSQUEDA




Te busqué en cada girasol y en cada madreperla, en las gotas de rocío y en la arena, entre el sonido de la hamaca quieta de aquel sauzal enorme y en la multitud inquieta de las avenidas.-
Pasé noches y días repitiendo tu nombre como una melodía, mirando a los costados por ver si aparecías.-
Giré por las rotondas, doblé por mil esquinas, miré por las hendijas y en los escaparates y a veces confundida, escuchaba tu risa.-
Me torcí los zapatos entre los adoquines brillantes del invierno,
pero al llegar al río, olvidé tu recuerdo.-
Ya no supe qué hacer, por dónde trajinar con este mismo cuerpo,
qué destino ofrecerle a mis pasos, de quién inventarme un abrazo,
un cariño, para seguir nuevamente buscando.-
Y aflojé los puños, abrí el primer botón, respiré bien profundo, me eché un trago de ron y fue cuando te vi.-
Obeso de palabras e hinchada egolatría, tironeando el sudario y coronándote espinas, con las manos bien sucias de tanto ir y venir, buscando en girasoles y en cada madreperla algo que tú creyeras se pareciera a ti.-

sábado, 11 de septiembre de 2010

MAÑANA YA HABRÁ TIEMPO




Hasta aquí.-
Ya es suficiente.-
Ya se han cumplido mis sueños más locos.-
Ya he sentido lo que es un corazón rabioso, un alma dolorida, la alegría más inmensa y los pies más ligeros.-
He saciado mi esperanza con creces.- Te he visto sonreír acunado entre mis brazos.-
Supe al fin lo que es amar sin pedir nada, reír hasta quedar bañada en lágrimas, gritar más fuerte que los vientos y tiritar bajo el eterno glaciar de la montaña.-
Supe escarbar la tierra hasta quebrar mis uñas para plantar los árboles más bellos y florecieron mil veces.-
Y giré y di marcha atrás y volví a verlo todo de nuevo.-
¿Qué más puedo desear?
¿Estar contigo?
Es cierto, mañana ya habrá tiempo.-

miércoles, 8 de septiembre de 2010

BIS



- ¡Bravo, bravo!
- ¡Otra, otra!
Y aplausos y silbidos por todo el gran teatro, mientras las bailarinas volvían a salir y otra vez saludaban con gran delicadeza y el público insistía en no dejarlas ir.-
- ¡Bravo, bravo!
Entonces, de repente el telón se levantó, las luces se apagaron,
la música empezó y aquella bailarina, sola en el escenario, con
luces de colores giró, giró y giró.-
Volvieron los aplausos y ella siguió girando y su vestido blanco
voló, voló y voló.-
- ¡Bravo!

CONSULTA MEDICA



- ¿Otra vez por aquí Margarita?
- Sí doctor, es que no me he sentido bien últimamente.- Será la edad madura, tal vez sea locura que, aun estando sola, se me da por reír.-Siento palpitaciones incluso en los oídos y un vértigo furioso se apodera de mí.-
- Usted debe calmarse mi querida señora.- Sabemos que no existe ninguna anomalía, que no hay patología y nada a prescribir.- Yo la noto contenta, más bonita que antes con un muy buen semblante y ganas de vivir.-
- Pero doctor le explico que cuando llego a casa, me siento en la terraza y empiezo a percibir que hay una brisa tibia que trae la primavera, que huele a sal y arena y me da por sonreír.- Entonces me levanto, me sirvo un vino blanco y comienzo a bailar por todos los rincones, tarareando canciones.- Yo le canto a las flores y empieza un frenesí y siento emociones que yo nunca sentí.-
Me da mucha vergüenza que mi vecino nuevo, me mire
mientras bailo y se ría de mí.- Comentan en el barrio que es un
hombre elegante, siempre de buen talante y que se ha mudado
aquí, porque la brisa tibia que huele a sal y arena es una
quitapenas que él quería sentir.-
- Diga doctor cómo hago o quíteme el hechizo de mi actuar enfermizo, por eso estoy aquí.- Recéteme un remedio que me quite emociones, que acalle mis canciones y ganas de reír.-
- Querida Margarita, usted no tiene nada, no tema que la gente la pueda ver feliz y siga tarareando canciones todo el día y nunca, nunca deje, jamás de sonreír.-
Querida Margarita, usted no tiene nada, sólo está enamorada, que sea muy feliz.-

miércoles, 25 de agosto de 2010

A IMAGEN Y SEMEJANZA



A, álef, agua, primero la Voz y luego el cuerpo.-
Om, omega, hombre, después la guerra, muertos.-

Estoy en la mitad, en medio, entre ustedes que han sido y los que vendrán y aun así, todos somos uno, la misma cosa, todos somos algo que tal vez, debamos llamarle nada.-
Y lloro porque un pequeño ciclo se termina y río si otro comienza; no lo veo, no me doy cuenta que por girar, todo regresa, todo está siempre presente, nada duerme ni despierta.-
Te nombro, porque al hacerlo te siento en mi boca, en mis brazos, y en mis piernas…primero la Voz, tal vez si no lo hiciera te sentiría muerta.-
En cuanto a mí respecta, me siento un eslabón, un hilo azul de electricidad que viaja y no perece, energía que transpola cuerpos, pero siempre energía.-
A, álef, agua…
Soy apenas una gota de agua en un mar crespo de olas que eternamente vaga, se rinde en una orilla, se rompe y descontrola y luego se renueva y otra vez se abandona.-
Ameba, protozoario, célula, comienzo, un trueno a la distancia, luz en el firmamento.- Tal vez soy ese grito ahogado entre silencios.-
Primero fue la Voz…y aun así, aquí todo es silencio.-
Silencio para un cuerpo que desconoce los sonidos del alma.- El júbilo me grita, ensordece mi entraña, pues sé que “tú” es pasado, es hoy y es el mañana; es una trilogía de tiempo que me abarca.- Un tiempo ilimitado, infinito y eterno que parece el divino y arcano Ser Supremo.-
¿Será, que a tanta semejanza heredamos deidad?

sábado, 21 de agosto de 2010

EL PARTO




- ¿Y si le ponemos Lila?
- Pero Lila es nombre de color, es como ponerle Amarillo, Verde y ni te cuento si fuera Beige.- No, intentaremos con elementos naturales como Brisa.-
- ¿Te parece? Pero quien dice Brisa, también puede decir Ventarrón, Huracán o Tormenta.-
- Ya sé, nombres de princesas como Carolina, Leticia o Sofía…
- También podrían ser de reinas como Ana, Isabel o Juana.-
- ¿Qué Juana?
- La Loca.-
- La loca eres tú.- ¿Cómo se te ocurre?
- Puje señora, puje, puje otra vez.- La felicito, acaba de tener un lindo varoncito.-

viernes, 6 de agosto de 2010

HONGOS AL ESCABECHE




Ya sale el sol y los primeros rayos caen oblicuos entre la espesa neblina rojiza.- Mis ojos hinchados de sueño, se regodean entre largas sombras y escarchas tornasoladas.- Claramente se siente el perfume del pasto cortado de ayer y parece que los pulmones se ensanchan para saborearlo mejor.-
El día amanece acicalado, con la cara lavada y oliendo a una lavanda suave.-
Estas horas tempranas son mías, sólo mías, ni los pájaros saben que vengo y las bestias rumiando, aún siguen echadas en el suelo y no sé si me advierten o es por su mansedumbre, que me ignoran.-
Al pasar cerca de la laguna, los patos salvajes se alejan nadando seguidos de sus crías diminutas y una vez traspasado el alambrado, llego al monte de eucaliptus.-
Todo el monte parece una enorme capilla con columnas gigantes de troncos añosos, el suelo alfombrado de hermosas hojas secas que, por la humedad o el sacro silencio, ni crujen todavía.-
Arriba, las supuestas bóvedas son un infinito encaje de cielo y follaje y a medida que amanece, la luz se filtra como por entre vitrales.-
Yo busco entre los troncos los hongos más sabrosos, algunos bien abiertos enormes y otros más pequeños como capullos dorados.- El cuchillo los parte sin esfuerzo, los separa de la corteza del árbol y aún mojados de rocío, los voy apilando en mi viejo canasto.- Parece que llevo un cáliz dispuesto a compartirse.-
De regreso, llevaré hojas de laurel, ajo y otras hierbas; zanahorias, cebollas y algún grano de pimienta.-
Un hervor a fuego lento, una canción muy serena y el escabeche está pronto para servirse quien quiera.-

jueves, 5 de agosto de 2010

DEMONIOS BLANCOS



Permanecí en la duda de abrir o no la tapa, me arrodillé ante ella como quien suplicara no salieran demonios iguales a aquéllos de mi infancia.- Mis primeros demonios tenían forma de brujas con manzanas envenenadas, de ogros con botas enormes, de bombas molotov, de razzias y torturas, duendes de dictadura.-
No era necesario despertar a Pandora, los recuerdos se aparecían uno tras otro y en hileras como ropa colgada al viento.-
Los almuerzos domingueros con los abuelos, los chocolatines con figuritas coleccionables, los bailes con muchachos, el vestido largo, las medias de seda y el esmalte rojo.-
Más tarde el primer beso, el novio y el dolor del adiós.-
Aprender a mentir para no demostrar que morías de amor por el novio de Elena.-
Y empezó la faena de querer trabajar y llenar el desván con la ropa francesa que quedó sin usar.-
Luego cuando crecí, creí que mis temores quedarían bien lejos, enterrados con flores y me vi en el espejo, el siniestro reflejo de aquel joven suicida que era toda mi vida.-
Y me quedo en silencio a bien de exorcizar los recuerdos que tengo, parezco marioneta sin hilos, sin guía, sin ningún movimiento, esperando tal vez, la próxima función que nunca empezará.-
Al fin tomo coraje y levanto el cerrojo.- Suenan las bisagras que, oxidadas por años, dejan mis dedos rojos.-
Y entre papel de seda, doblado con cuidado, había un vestido blanco con aire de hace años.-
Y fue así que los demonios se me vistieron de fiesta, con un blanco amarillento y un ramo de flores viejas.-

domingo, 25 de julio de 2010

MI PEQUEÑO GARDEL




Lamentablemente yo lo recuerdo todo.-

Como todos los días llevé a Tony de siete años al colegio y regresaba a casa con tiempo, tranquila, cuidadosa como siempre, pensando en cuantas preguntas le haría mi niño a su maestra.- Debe enloquecerla al igual que a mí para saber el origen y utilidad de las cosas.- A veces Tony pasaba las horas preguntándome sobre estrellas, mareas altas y bajas, astronautas, naves espaciales y yo ya lo imaginaba trabajando en la NASA.-

Recuerdo la calle húmeda, mi retrovisor encendido por completo, la larga procesión por la Avenida donde parecía que todos íbamos al mismo sitio.- Esa igualdad monótona se vio interrumpida cuando del cantero central surgió un perro sin paciencia, queriendo cruzar la calle.- ¡Pobre animal! No sería yo quien le pasara por encima por lo que toqué bocina pero en lugar de salirse, se echó frente a mí, asustado y temblando, aunque valientemente entregado a su mala suerte.- Pero el instinto, la pena, el miedo, el cariño, o no sé si no fue todo junto, me obligó a frenar.-

Recuerdo el golpe seco del auto que venía detrás, el sacudón de mi cuerpo, el labial que volaba de mi cartera, mi cara pegándole al volante y al perro que salió de orejas chatitas.- Toda la caravana se detuvo impaciente tocando un coro de bocinas que se oía lejano.-

Yo no siento dolor alguno pero los bomberos destrozan partes de mi auto y tiran de mí.- No entiendo por qué me sacan de mi tibio asiento para tirarme sobre el asfalto mojado.- Alguien me pisa el pelo limpio y otros se ensañan con mi Levis nuevo hasta hacerlo jirones.- No quiero discutir, estoy tan cansada que no puedo evitar dormirme.-

Hoy hace una semana que me hospedo en este inhóspito lugar.- Alberto, mi marido me ha traído un ramo de fresias de todos colores y eso que ya le he dicho que cada vez que me regala flores me hace llorar.- Está tan preocupado con su trabajo en el Banco que se le nota en la cara, le han dicho que reducirán personal y su rostro severo me dice que no ha dormido bien.- Me besa casi sin tocarme y me dice que tengo visitas.-

Al abrirse la puerta, Tony suelta la mano de mi madre y entra corriendo.-

¡Mami, mami, vinimos para llevarte a casa!

Y no puedo con mi genio, lloro como una idiota cada vez que lo veo peinado al estilo Gardel, con gomina y raya al costado; yo jamás lo peino así, pero esta semana todo es tan extraño…

Mi pequeño Gardel va de un lado al otro, explorando, tocándolo todo hasta que mi madre lo saca del cuarto.- El va con los brazos abiertos como avión en vuelo, preguntando por los satélites suspendidos en el espacio.- Y mientras Alberto me ayuda a vestir, veo la prótesis de mi pierna volando en su pequeña mano.-

miércoles, 14 de julio de 2010

PRIMERA PLANA




- ¿Cuándo?
Cuándo, cuándo, resonaba como un eco en la oscuridad de mis ojos cerrados.-
- ¿Cuándo por Dios?
Entonces los cuándos se teñían de todos los colores y danzaban ante mí tímidamente.-
- ¿En dónde?
Y los dóndes se burlaban al mirarme acostada en el diván, casi dormida.-
Los por qués me acariciaban las mejillas, los quizás se atragantaban en mi boca y sentí el golpe y el dolor entre las sienes.-
Una luz me cegaba por completo y al intentar cubrirme con las manos, la vi tirada en un barranco con cuerpo de muñeca destrozada.-
Cada ola le lavaba las heridas y una espuma rosada la rodeaba.-
Ya era tarde.-
La madre lloraba, el padre hablaba de darme algún dinero y yo me quedé con la policía, tratando de explicar lo inexplicable.-
Al día siguiente, la hallaron en el acantilado y los cuándos y los dóndes formados en hileras y en perfecto blanco y negro, estaban en primera plana.-

domingo, 13 de junio de 2010

SINDROME DE ESTOCOLMO



Véndame los ojos, no quiero ver tu rostro.-
Apenas con oír tu voz, yo me estremezco
y cada vez que vienes mis músculos se tensan.-
Ya conozco tus pasos, tus ruidos que se acercan
y aunque es algo siniestro, ya casi no te temo.-
Comeré lo que traigas, beberé sin mirar.-
Padezco de nostalgia de mi mundo normal
y de algún modo espero que vuelvas por acá.-
Se me mezclan los días, confundo lo que haces
y creo que me cuidas cuando se bien que traes
el arma poderosa que me puede matar.-
Quiero salir huyendo, quiero mi libertad,
quiero que me detengas si lograra escapar.-
Y mis horas abundan sólo para pensar
si a nadie le he hecho daño, a mí no me lo harás.-
Mi lógica se rinde y me largo a llorar
al verme encadenada y encima tú te vas.-

EL RAYO



-¡Manú, la comida está pronta!

Pero Manuel no venía.-
Salió temprano a caballo, a revisar alambrados y se pasó la mañana estirando el pensamiento más allá del horizonte, donde llegan los recuerdos.- Y como una rienda suelta, se le enroscó la memoria en los ojos de Eloísa y los recordó más negros.-

En el rancho, el aguacero se descolgó sobre el patio y en menos de dos minutos las macetas se llenaron.- Las ranas que estaban mudas, se entretenían croando y en el cielo opaco y blanco, un rumor largo y lejano.-

En ese mismo momento Manuel cayó de rodillas y en su mente sólo estaba la imagen de su Eloísa.- El recuerdo se escapaba, el dolor fue más intenso y en el fogón la comida todavía sigue hirviendo.-

jueves, 10 de junio de 2010

DELIRIO DE VELOCIDAD




Es cierto, yo no me detuve.- Mía es la culpa de haber acelerado, justo en bajada y de ojos cerrados.- ¿Qué hará usted conmigo? ¿Me pondrá un grillete para que no intente locuras de nuevo? ¿Acaso no entiende que no tengo frenos, que voy por la vida corriendo, corriendo?
¿No se da usted cuenta que ya no hay remedio que logre parar el impulso que llevo?
Si al menos dijera que tiene un placebo que mitigue en algo mi desasosiego.-
Seguiré corriendo buscando quién sabe, el muro más alto que pueda atajarme, pero mientras tanto, mientras dure el viaje, con todo el cabello volando en el viento, sentiré que el tiempo sobra por delante y no existe nadie que pueda atraparme.-

Usted no comprende por qué tengo prisa y acelero a fondo para verlo todo, no importan los golpes o algunos raspones, quien no tiene alas, tendrá revolcones.-
¿Acaso es locura excederse en algo? ¿Y sentirse libre está mal mirado?
No quiero ese ritmo de marcar el paso, prefiero caerme, volar en pedazos, que reabra la herida de anteriores tajos.-

Puede usted encerrarme con miles candados, sedarme y dormirme por un tiempo largo, igual en mis sueños seguiré rodando por las autopistas libres de mi estado, donde no hay carteles para andar despacio y sólo hay banquinas de pasto floreado.-

¿Gusta acompañarme o siente algo de miedo?
Comprenda que el viaje no tiene regreso, mas si lo tuviera, sería usted el primero que querría volverse a este mundo lento.-